Los que crean que ya lo han visto todo sobre Goya se van a llevar una sorpresa con esta exposición, ya que se han recogido casi doscientas obras del artista aragonés, de las cuales un treinta por ciento procede de colecciones particulares y nunca han sido expuestas al público, como Majas al balcón y Retrato de la Marquesa de Montehermoso, ambas de colecciones particulares; Fraile Pedro aporreando Maragato con la culata de la pistola del Art Institute de Chicago; El Prendimiento de Cristo de la Catedral de Toledo o el conjunto de nueve pinturas procedentes de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

De las doscientas obras, noventa son pinturas y el resto litografías, aguardientes y grabados y conforman la exposición más importante sobre Goya, desde la organizada también por el Prado en 1996.

Cati Kaoe
La exposición está situada en la primera planta del museo y las obras están distribuidas en una veintena de salas. La muestra se ha estructurado en cuatro periodos históricos, cada uno precedido por una introducción y una cronología que relaciona la actividad de Goya con los acontecimientos más destacados de la época: Goya, pintor de Cámara (1785-1809); Goya, entre la pintura cortesana y la actividad privada (1800-1808), Goya y la Guerra (1808-1814) y Goya, el arte como denuncia del refugio (1814-1820) .

Comienza a finales del siglo XVIII, cuando Goya inició una nueva etapa de mayor independencia creativa y de avances estilísticos, que culmina en la serie de grabados Caprichos y con la Familia de Carlos IV y finaliza con su última obra pública, La comunión de San José de Calasanz, periodo marcado por la enfermedad que le provocó la sordera.

Goya y Madrid

En el centro de la exposición se sitúan Los fusilamientos del Dos y Tres de mayo. Ambos lienzos han sido restaurados por especialistas: se han rebajado los barnices amarillentos que han devuelto a la obra la profundidad y transparencia del color original. Además, detalles técnicos y pinceladas, ocultas por los deteriorados barnices, han quedado de nuevo visibles.

Cati Kaoe


La comisaria de la exposición es Manuela Mena, jefa del área del Pintura del siglo XVIII y Goya del Museo del Prado, señala que el gran número de obras reunidas para la exposición procedentes de instituciones nacionales e internacionales, así como de colecciones particulares hacen que ésta sea una ocasión única para contemplar el trabajo del pintor desde su “renacer” como hombre y como artista a una “nueva sensibilidad” para captar lo esencial y abandonar lo superfluo.

Para Miguel Zugaza, director del Museo del Prado, esta muestra, que abarca veinticinco años de la vida del pintor cargados de gran intensidad política, es como un “diario” que ofrece un “verdadero testimonio” del “triunfo de la sinrazón”.

Los visitantes no quedarán indiferentes ante la muestra, sino que saldrán con mal cuerpo ante las barbaries plasmadas por Goya. Manuel Matilla, jefe del Departamento de dibujos y estampas de la pinacoteca apunta que esta “no es una exposición para pasar un buen rato, es una revisión sobre la violencia y su actualidad".

La exposición , que finaliza el 13 de julio, será gratuita para los jóvenes de entre 15 y 25 años los próximos 30 de mayo y 27 de junio, es decir, los últimos viernes de cada mes de 20,30 a 22,30 horas, fuera del horario habitual.

Lola García Fernández